10 cosas de primeriza a primeriza.



Con Inteligencia Emocional se nace, pero también se hace. La IE se puede entender como el saber estar, el carisma, el don de gentes, la paciencia, la inteligencia, el talento…

La IE que tengamos, nos la irá dando la vida y lo que nos pase día a día, desde que nacemos. Algunos tardaremos más o menos que otros en desarrollar mejor ciertas capacidades, como son la empatía, la escucha, la comunicación, la autoestima.

Inevitablemente, nuestra IE, nuestro saber estar, nuestra paciencia, nuestras habilidades de comunicación, irán mejorando con los años pero, entrenar estas habilidades desde el nacimiento, evitará muchos sufrimientos, muchas lágrimas, muchas peleas y sobre todo MUCHAS OPORTUNIDADES PERDIDAS.

¿Cómo enseñar IE a los niños? ¿Y a los bebés?

Muy fácil y muy difícil a la vez. Entrenando y viviendo nuestra propia IE cada día. Para enseñar habilidades sociales hay que tener habilidades sociales.

Solo puedes compartir lo que posees.

Primer paso: RESPONSABILIDAD y FLEXIBILIDAD.

Para dotar de una sana autoestima a mis hijos, he de tener una sana autoestima.

Y para enseñar a comunicar las quejas de manera asertiva, hay que aprender a hacerlo uno mismo.

¿Donde se aprende a pegar, a gritar, a insultar o a no intentarlo? En casa, se aprende en casa. Bien porque ante los gritos y patadas no disciplinamos de la manera correcta con o cual la conducta se cronifica o bien porque también nosotros gritamos o callamos en vez de expresarnos de manera asertiva.

Por lo tanto, si pretendes que tu bebé sea un bebé 10, en la medida de lo posible, puedes empezar por pulir todas las competencias que engloba la IE. Entrenarlas resulta super fácil, solo tienes que buscar situaciones en las que estas competencias tienen algo que ver y vivir esas experiencias ya sea de manera real o imaginada (Role Playing).

Por ejemplo:

Competencia Autoconocimiento: Realiza un ejercicio respondiendo a preguntas sobre ti mismo, ponte algún vídeo en you tube o lee un libro intentando buscar similitudes con alguno de los protagonistas.

Si cada día intentas mejorar tu manera de comportarte con la finalidad de ser más feliz, enseñarás a tu bebé que el fracaso no existe, que se puede mejorar ya que vale la pena intentarlo. Será una persona responsable y flexible.

Segundo paso, eliminar las etiquetas, finalidad: AUTOESTIMA SANA y EMPATÍA.

Cada bebé, nacerá con un  determinado temperamento, el suyo propio que tu no podrás cambiar, pero sí moldear.

Una de las preguntas que más vas a escuchar es la de ¿Y es bueno? ¿Y se porta bien?. Yo sé que esta pregunta está hecha con el mayor cariño y doy gracias a todos los que me la han realizad  pero, también está hecha con la mayor inconsciencia y cuanto más crece el bebé más inconsciente se vuelve.

Aunque llorase todo el día, aunque no me dejase dormir en 6 meses, aunque me diese algún que otro manotazo o patadita, mi bebé seguiría siendo bueno y tan solo el hecho de verbalizar dicha pregunta nos deja entrever el daño que puede hacer el lenguaje y las etiquetas, ya desde que nacen.

Si haces caso a esa etiqueta de buena o bueno en tu bebé, irás amoldando tu mente a esa idea y te prepararás para un bebé problemático y por tanto así lo tratarás.

Uno de los libros que adquirí para el momento, catalogaba los bebés como: dormilones, cielitos, problemáticos, gruñones, activos… OMG!! ¿De qué sirve esto?

No sirve para nada más que para encasillar a tu bebé y prepararte a ti para lo peor, la profecía autocumplida.

Que el bebe llore muchas veces no quiere decir que sea un gruñón, simplemente que igual tiene un umbral más bajo o que sufre más por ciertas cosas. Si con cinco años sigue respondiendo igual para quejarse, cuando ya sabe hablar, ahí si tendrás que intervenir y enseñarle, si no lo has hecho ya, como comunicar su malestar de la manera más correcta, pero que con dos meses el bebé llore y mucho, es lo más normal.

Que el bebé se despierte cada hora con un mes, no quiere decir que sea hiperactivo, quiere decir que ha variado su necesidad e igual quiere algo de juerga antes de volverse a dormir o que tiene sed, o hambre o simplemente quiere cariño porque se ha despertado y no sabe donde está.

 

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Vamos ahora con las 10 cosas que yo, como primeriza creo que todas podríamos tener muy en cuenta para llevar la maternidad de un modo más sosegado.

1.- Mamá solo hay una.

Déjate de cincuenta por cientos, déjate de igualdades utópicas, mamá solo hay una y es insustituible. Por mucho que tengas la idea de que tu pareja tendrá que realizar todo contigo, pronto te darás cuenta de que es una tarea más que imposible. La naturaleza te ha preparado a ti, su mamá, para no dormir, no comer y aún así, tener una infinita paciencia. Una infinita paciencia eso si, plagada de miedos, de nervios y de inseguridades, pero infinita.

Nadie va a cuidar de tu bebé como tú lo haces pero, cuantas más relaciones fomente el bebé con otras personas, más seguro y libre será. Cada persona tendrá su manera de relacionarse con tu bebé y es mejor desde un principio que tu no intentes gobernarla.

Cada persona le enseñará una cosa nueva, por ejemplo las cosas que hace con papá son más arriesgadas y eso hace que desarrollen su curiosidad. Es genial.

Deja que sea él o ella misma con cada persona. ¿O tú eres igual siempre?

2.- Involucra al papá todo lo que puedas.

Volviendo a lo anterior, ser mamá es un trabajo que comienza en el embarazo, para ellos, por más que estén siempre ahí, involucrados, es algo a lo que realmente despiertan bruscamente a los 9 meses. Ya está aquí.

Para algunos papás, resulta algo difícil su nuevo papel; porque no les dejamos, porque desconocen que hacer, porque nos enfadamos por todo. Es vital que aunque parezca que tu lo haces todo mejor, más rápido y más veces, lo impliques. Aprende a ceder responsabilidades ya que es la única manera de que se sienta integrado de verdad, cosa que ahorra muchos de los problemas de pareja que surgirán después, si o si.

Además, así aprenderás a dejar un poco de libertad, a ver las cosas de manera diferente y a que otros lo hagan a su ritmo, algo que resulta imprescindible para la buena educación de los hijos. Respetar los ritmos ajenos.

3.- Lee, pero no te pases.

Algunas somos unas obsesionas de la información escrita. Es muy bueno leer antes del parto sobre cómo hacer determinadas cosas, por un lado te dará seguridad y por otro lado tendrás muchas ideas sobre todos las cosillas que surgirán, pero no te obsesiones. Por mucho que leas, la realidad va a ser completamente diferente. Cada bebé se comporta a su manera y cada bebé responde a sus trucos, lo que un día funciona, al siguiente ya no, lo que habías logrado un día desaparece y lo que parece no tener solución, se resuelve casi mágicamente. Los mejores libros son el propio bebe que te dirá con sus llantos que quiere y tu instinto que te dará las soluciones que necesitas.

Respecto a los llantos, decirte que hasta que no pasen unos meses, no los reconocerás, no te obsesiones, al principio tendrás que probar con todo el arsenal de: Cambio de postura, cambio de pañal, gases, más comida, cariñitos…

4.- Escucha y prueba.

Lo que más vas a escuchar al nacer tu bebé será “Tú haz lo que te de la gana”, “No hagas ni caso de lo que te digan”. Pues un fifty-fifty.

Todo lo que te digan, todo lo que te aconsejen, lo harán por vuestro bien y es muy de agradecer. No tienes porque hacer lo que te digan, tu sabrás bien como quieres llevarlo, pero si que será una valiosa información, sobre todo cuando lleguen los momentos de estrés y pruebes todo lo que tengas en el repertorio. Coge cada consejo y guárdalo como oro en paño. Eso sí, no intentes encasillar a tu bebé en el patrón de comportamiento de otro. Si el de la vecina duerme toda la noche que suerte, pero no es lo normal…

5.- Deja las compras para luego.

Hay muchas cosas que tendrás que tener para el día que el bebé llegue. Algo de ropita, chupete (¿prefieres dedo?), pañales, cochecito y un sitio donde pueda dormir si no vas a realizar colecho. Pero todo lo demás déjalo, cada día irán surgiendo cosas nuevas. Hoy en día ya no es como antes, ahora puedes adquirir cualquier cosa vía internet y tenerla para el día siguiente si no la encuentras cerca de casa, algo bastante improbable ya que hay cientos de farmacias y tiendas de bebé. Igual no te hace falta o bien alguien te regala el vigilabebés, el sacaleches, la almohada antiahogamiento, la luz de noche…Ahorra al principio porque te hará falta.

6.- Confía en el bebé,  persevera.

Cada bebe, cada mamá y cada familia son diferentes. Que la lactancia materna es lo mejor nadie lo duda ni lo niega, pero tú y tu bebé sois únicos. Los libros, la red, los que te rodean pueden ser fuente de información pero nada más. Cómo se comportará tu bebé a todo lo que suceda y hagas, lo irás viendo tú misma, no hay manual para eso.

Parece que para que todo sea perfecto el bebé tiene que comer bien, dormir bien toda la noche y llorar poco. Jajajaja. Ni lo sueñes. Otro consejo que escucharás y mucho es el de “a los X  meses se regulariza”, pues sí, así es. Por mucho que tu hagas, llegará un momento que las cosas funcionen sin tu ayuda, con lo que dale al bebé unos meses para que se forme por completo, aprenda y se adapte al entorno exterior. Unos meses.

Elabora una rutina pero dale tiempo a que alargue su tiempo entre comidas, a que pare de regurgitar, a que te mire y sonría, a que se le vayan los gases, a que coja la teta…No te rindas ante nada el segundo día y por supuesto NO LE DEJES LLORAR!!

No le dejes llorar, lo único que necesita el bebé es sentirse seguro, SIEMPRE, eso influirá y determinará como reaccionará en el futuro, cómo será su confianza en el mundo y su manera de relacionarse con él. No tengas miedo a malcriarlo, cógelo, que se consuele, que sonría, que se sienta seguro. Si el bebé se siente seguro, poco a poco desarrollará su autosuficiencia e irá necesitándote cada vez menos, algunos al segundo mes y otros al año y medio, pero se hará cada día más autónomo, lo que será bueno para los dos.

Porque aunque sea tu bebé, es un ser independiente. Que te necesite para todo y sea incapaz de separarse de ti, es un síntoma más que preocupante.

7.- Relájate.

Dejar de dormir es estresante, perder el orden en casa, en la vida, estar de baja, dar de comer a todas horas, oír llantos.

Lo mejor que te puede venir es aprender a escuchar tu cuerpo y sus necesidades, aprender a relativizar (pasaran meses o años hasta que recuperes el orden) y aprender a soltar, soltar estrés y soltar al bebé.

Sería maravilloso que adquirieras el compromiso de relajarte cinco minutos cada día. Una de las mejores técnicas es la relajación progresiva de Jacobson, hay cientos de vídeos de you tube, no tienes excusa. Trata de eliminar o diluir la tensión de la mente a través de la progresiva relajación de los músculos corporales.

8.- Ponte guapa.

Que hayas sido mamá y te sobren 20 kilos, como me pasó a mi no quiere decir que te escondas en casa y te pongas la bata. Tenemos que estar super orgullosas de que nuestro cuerpo haya cambiado y que en un primer momento tenga más forma de ameba que de persona, ;-).

Crear y llevar una vida a cuestas es lo más importante que hará nadie en este mundo, no te quites el mérito.

Ningún acto puede compararse al de crear algo así, aunque tengamos millones de años de experiencia y sea algo relativamente fácil. Cada vida es única e insustituible y nadie sabe lo que deparará. Por eso ponte guapa y luce tu post parto. En unos meses te recuperarás. Y además es un momento en el que todo el mundo te ve maravillosa, aprovéchalo.

9.- Sigue con la vida “casi” normal.

Hace tiempo oí decir que el bebé se tiene que adaptar a los que ya están. Buenoooo, ¿eso es pasarse no?. Para mí, hay que intentar que todo siga equilibrado aún con el bebé para que las cosas no nos saquen de quicio, pero evidentemente es un ser más de nuestra familia y tenemos que darle su espacio.

Seguir con  nuestra vida normal significa seguir haciendo las cosas que nos gustan y que nos hacen crecer como persona pero adaptándolas siempre a su desarrollo y capacidad.

Por ejemplo: ¿Es bueno ir de concierto hasta las dos de la madrugada con el bebé dormido en su carrito?. Pues sinceramente, no lo sé. Igual si o igual no. Tu decides, es tu responsabilidad. Solo puedo decirte que a la hora de decidir te pares y te preguntes, ¿Esto es un desahogo para mí o bueno para él?

10.- Disfruta del momento.

Disfruta de cada segundo que pases con tu bebé. En unos meses dejará de serlo. Ya irás corriendo detrás y no dejará que lo acunes como antes, te dejará hacer otras cosas eso si.

Un día te asomarás a la cuna y verás que ya no tienen cara de bebé, tiene cara de niña o de niño. ¿En qué momento ha cambiado tanto? ¿Cuándo se hizo mayor?

Por eso que acúnalo, cógelo, mímalo, acarícialo y abrázalo todo lo que puedas y más. Anota cada hito, saca fotos y videos de todo y por todo. Pero sobre todo siéntete orgullosa de lo que ahora tienes, ámalo tal y como es y agradece cada día lo mucho que te da.

 

Gracias.

 

Beatriz Figueroa Pérez

Coach personal y mamá primeriza.

 

 

 

2 thoughts on “10 cosas de primeriza a primeriza.

  1. Me encanta lo que has escrito.Ser madre no es difícil,las dificultades las creamos nosotras.Hay que ser siempre positiva y saldrá todo a las mil maravillas.Bea eres una madre primeriza ejemplar y todo va a salir estupendamente te.

    • Gracias Ester, menos mal que tengo una “tía” como tú en nuestras vidas. La verdad que como todas he llorado, he gritado, me he enfadado, he observado escrupulosamente lo que otros hacían con mi bebé, me he equivocado, me he ensuciado y he llegado a creer que estaba perdiendo el norte, pero está mereciendo la pena jajajaja. Gracias!!!

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