Depresión.

Hoy os voy a hablar de la depresión y lo poco que aún se de ella, por mucho que no cese de investigar.  La depresión es todo un mundo y para los afectados, más que eso.

Hablo aquí de depresión mayor y distimia (depresión leve) y no de trastorno bipolar, otros tipos de depresión o incluso el proceso de duelo en el cual es normal tener un estado de tristeza durante al menos un año.

Cuando entramos en la red para conocer más acerca de esta terribilísima enfermedad, nos sorprenden datos como:

– El suicidio en adolescentes se está convirtiendo en la principal causa de muerte. (dmedicina.com).

– La depresión será la principal causa de discapacidad en el año 2030. (efesalud.com).

– El 43% de los pacientes abandona el tratamiento (efesalud.com).

– En España padece depresión un 4% de la población (20minutos.es)

¿Entonces  por qué seguimos sin tomarla en serio?.

Da igual las fuentes, el caso es que los estudios y porcentajes arrojan un problema global y brutal del cuál parece que no hemos tomado conciencia aún.

El término depresión lo utilizamos y oímos casi a diario, a veces incluso bromeamos y hacemos comentarios del tipo:

  • Estoy depresiva total.
  • Como siga así caigo en depresión.
  • No está depresivo, está tonto.
  • Está de baja por depresión…eso es que no quiere trabajar.

¿Qué pasaría si hiciéramos estos comentarios con una enfermedad como por ejemplo el cáncer o la fibromialgia?

La depresión, lejos de ser un estado para “gente débil”, es una enfermedad muy seria y merece la pena saber más acerca de ella para poder luchar contra ella. No solo es estar triste, la tristeza solo es un síntoma de los muchos que engloba.

¿ Cuáles son las posibles causas de la depresión?

Hay diversas teorías acerca de las causas de la depresión, las más importantes atribuyen la enfermedad a causas internas cognitivas y conductuales, la manera en la que la persona piensa y actúa acerca de si misma. Por ejemplo:

1.- Falta de habilidades sociales y escaso auto-reforzamiento (Lewinson).

2.- Fijación en los aspectos negativos de uno mismo, autocrítica desmesurada, auto castigo (Rehm).

3.- Creencia de no poder hacer nada por un@ mism@ y por su situación (Seligman).

4.- Procesar la realidad de manera que se confirme nuestra visión negativa de nosotr@s mism@s, nuestro mundo y el futuro (Beck).

5.- La depresión es un círculo vicioso. El aumento de la insatisfacción, lleva a una apatía y unas ganas de no hacer nada que hacen que baje nuestra autoestima y acontezcan una serie de cambios emocionales y fisiológicos, para mal, que hacen que se agrave aún más (Activación conductual).

6.- Causas bioquímicas, desequilibrio en la química del cerebro en hormonas y neurotransmisores.

 

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico ha de realizarlo un/a profesional.

Para que haya un diagnóstico de depresión mayor (depresión propiamente dicha), deben de darse al menos 5 de los 9 síntomas siguientes, con una duración de al menos 2 semanas.

*Ojo al dato de la duración temporal, tan solo 2 semanas. Lo normal en la sociedad es dejar que pasen AÑOS antes de hacer nada…así nos va.

Síntomas:

  • Estado de ánimo depresivo o irritable (para niñ@s), la mayor parte del día. SE ENFADA.
  • Disminución del interés o disfrute de nuestras actividades diarias. NO DISFRUTA.
  • Variabilidad acusada en el peso o el apetito. VARIA MUCHO DE PESO.
  • Insomnio o todo lo contrario casi cada día. O NO DUERME O NO PARA DE DORMIR.
  • Agitación o enlentecimiento motor (estar atacad@ o aturdid@). ESTÁ A LO SUYO.
  • Fatiga casi cada día. SE HA DEJADO.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa excesivos. VA DE VÍCTIMA.
  • Dificultad para pensar, atender, concentrarse o decidir casi cada día. NO PRESTA ATENCIÓN.
  • Pensamientos de muerte, suicidio. SE LE VA LA PINZA.

 

*Decir que estos síntomas han de conllevar un deterioro de la vida de la persona y no estar relacionados con una enfermedad de la glándula tiroides ( muy importante en la zona de El Bierzo, donde este tipo de desequilibrio es muy común).

*Las frases en mayúsculas tiene el objetivo de comprobar nuestro lenguaje a la hora de hablar de personas con estos síntomas, ofreciendo algo más tangible y entendible. Pido disculpas de antemano si hiero alguna sensibilidad.

El diagnóstico, como he dicho antes, siempre lo ha de realizar un/a profesional, pero siempre podemos echarle un cable a alguien de nuestro entorno poniendo atención y escucha sobre lo que dice y hace, ya que ¡el paso más importante es el primero!

Para detectarlo, ¿Cómo habla una persona con depresión?

Una persona con depresión o distimia o en riesgo, suele hablar de si misma y del mundo en tono negativo.

  • El mundo es una mierda.
  • Nadie me quiere.
  • No sirvo para nada.
  • Todo me sale mal.
  • Siempre es igual.
  • No tengo ganas de salir.
  • ¿Para qué voy a ir?

Y consejo 100%, lejos de mandarle callar, negar sus pensamientos diciéndole que está equivocad@ o aconsejarle que se tome la vida menos en serio y restarle importancia, lo que podemos hacer es simplemente escuchar y comprender para luego actuar.

Para detectarlo, ¿Cómo actúa una persona con depresión?

  • No quiere hacer nada.
  • No disfruta de lo que hace.
  • Se enfada con mucha frecuencia (sobre todo los menores).
  • No quieren conocer gente nueva.
  • Evitan cambios futuros.

¿Qué hacer ante un posible caso?

Para mí, como futura profesional del tema y actual profesional de la Inteligencia Emocional, me gusta abordar la depresión desde todos los ámbitos de actuación que conozco.

Y me gusta abordarla desde el ámbito de la terapia cognitivo-conductual, que implica tanto el cambio de pensamientos, patrones y creencias, como la implementación de cambios en la conducta de la persona.

También recomiendo el tratamiento farmacológico.

Voy a dar una serie de “consejos de andar por casa”, para que todos y todas podáis empezar a luchar contra esta enfermedad tan triste, en el caso de estar en este estado o conocer a alguien que pueda estar atravesándolo:

 

1.- ESCUCHAR. Ni aconsejar, ni adoctrinar, ni castigar, ni negar. Simplemente dejar hablar, escuchar, hacer notar nuestro apoyo. (Si dice que el mundo es una caca, es una caca para él o ella y debemos respetarlo y punto…).

2.- AFRONTAR. Animar a que visite a su médic@ de cabecera, un/a endocrin@, psicólog@ u otr@ profesional que sepa indicarle mejor que hacer. Animar no obligar.

3.- FEEDBACK POSITIVO. Anotar los procesos de la persona o niñ@, por leves que sean. Actividades y actitudes para poder mostrárselas cuando no sea capaz de ver su avance.

4.- ACTIVAR. Proponerle actividades para que pueda empezar a “disfrutar” nuevas acciones y personas, cuando esté más receptiv@. Unas de las mejores acciones es ayudar a otros, participar en asociaciones, ongs…

5.- EMPATIZAR. Estar al lado de esa persona, teniendo la certeza de que superará la situación por sus propios medios. No debemos hacer las cosas por ella pero sí que podemos estar a su lado mientras lleva a cabo su propio proceso de recuperación. (esto a veces es el punto más frustrante).

 

Hay varios caminos para llegar a Roma, en este caso para superar esta cruel enfermedad que se puede superar, pero a la que si no ponemos coto en breve tiempo, puede convertirse en crónica dejando a la persona en un estado de indefensión y pobreza personal muy seria.

Fármacos, terapia, psicoanálisis, activación conductual, modificación de creencias limitantes, mindfulness, biblioterapia, son algunos de los caminos a comenzar y que pueden dar grandes resultados.

Gracias de nuevo y recordad que lo más importante es que la persona tome la decisión de acudir a un/ profesional.

 

Beatriz Figueroa.

Coaching personal e Inteligencia Emocional.

 

 

 

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