Inteligencia Emocional en la Entrevista de trabajo.

Inteligencia Emocional en la Entrevista de trabajo.

Una entrevista de trabajo puede ser vista desde la óptica de una oportunidad de desarrollo personal y social ÚNICA E IRREPETIBLE.

Cuanta más pericia tenga o tengan los entrevistadores, más podrás aprender. Consigas o no el puesto para el que has decidido presentarse.

Es una oportunidad única para conocerte mejor; Conocer tu estilo comunicativo, tu autorregulación, tu automotivación, tus habilidades sociales y para conseguir nuevos e importantes contactos,  ya sea los mismos entrevistadores o tus “colegas”, con los que generar nuevas oportunidades. Puede ser que hoy no logres lo que buscas, pero puede ser que mañana sí lo consigas.

No deseches por nada una oportunidad así, ni loc@, te propongo de paso, que tu próxima entrevista de trabajo la afrontes desde la humildad, el respeto y la alegría, ¿Por qué no?

 

En mi humilde opinión, es básico que antes de “tirar” tu CV, revises estos puntos:

 

1.- Comprométete solo con lo que realmente estés dispuesto a hacer.

A veces echamos el CV en plan, probar suerte. Puede ser que nos llamen y nos hagan la entrevista para algo en lo que realmente no queremos gastar nuestro tiempo, lo que puede traer como resultado dejar una mala imagen en una empresa que nos puede interesar para otro tipo de puestos.

“Solo tienes una oportunidad de dejar una primera impresión”, no la malgastes.

 

2.- Analiza antes y después tus cualidades, oportunidades, plusvalías, defectos, amenazas.

Contesta preguntas del tipo:

¿Con qué tres palabras te defines?

¿Qué es lo que los demás dicen de ti?

Antes de realizar la entrevista de trabajo tenemos una visión y tras realizar la misma, tendremos otra. Más clara, llena de rica información acerca de nosotros mismos, información de primera mano, veraz y poderosa.

Yo recomiendo anotar con lápiz y papel, tanto antes como después nuestra impresión acerca de nosotros mismos, sino, nos olvidaremos.

Queda bastante mal, que con 30 años cumplidos no encuentres palabras para definirte, demuestra poca responsabilidad y una escasa preparación de la entrevista.

Después de la entrevista, anotar todo aquello que hayas sentido y lo que desde tu óptica, has hecho bien y has hecho mal, con el fin de aprender de ti mism@.

Preparar esta respuesta desde la sinceridad, así no te cazarán dudando y demostrarás seguridad en ti mism@.

“Lo que no controlas, te controla”.

 

3.- Practica en casa.

¿Por qué no?.

Yo tengo esta máxima que nunca me falla, trabajo y perseverancia. Sé que las personas que hacen algo muy bien, no lo hacen tan bien por ciencia infusa (como dice mi madre), sino porque se lo trabajan en casa.

Detrás de un artista de circo hay miles de horas seguidas de trabajo, ese es el secreto.

Practicar cada día, es el segundo secreto, solo así tendrás éxito al enfrentarte a los grandes retos de esta vida.

Resulta más práctico, saludable y efectivo practicar cada día 10 minutos, que la noche antes entera.

Cuando hablo de práctica, me estoy refiriendo a: buscar información acerca de la empresa, buscar información del entorno económico que rodea el negocio, analizar tus cualidades y debilidades, plantearte un objetivo concreto, teatralizar posibles preguntas, leer artículos…

“Solo te podrás comer un elefante si lo divides primero en pequeñas porciones”.

 

4.- Anota tus objetivos en cada ámbito.

En la vida diaria, no solemos ponernos objetivos, en parte, porque nadie nos enseña su importancia y su potencia.

Yo, antes tenía la “creencia limitante”, de que si me ponía objetivos, sería demasiado superficial y ambiciosa, además de perder libertad y autonomía.

Ahora, lo desmiento, lo siento chic@s, esto, no es así.

Todo lo contrario.

Cuando te pones objetivos, la libertad se expande, solo así consigues lo que realmente quieres y dejas de hacer, todas aquellas cosas que solo ocupan tiempo y no te producen beneficio en tu bienestar a largo plazo.

Además, los objetivos muchas veces, la mayoría diría yo, tienen poco que ver con el dinero.

Mi trayectoria como Coach personal, me ha enseñado, que hasta los grandes directivos quieren cosas como:

– Estar con la familia más tiempo.

– Controlar la ansiedad.

– Organizarse.

– Ser feliz.

Eso no se compra.

El motivo más potente, es que cuando decides lo que quieres, todo tu organismo se enfoca hacia conseguirlo, de manera continua y positiva, aumentan así, las posibilidades de éxito y la satisfacción de trabajar para ello.

Las horas que inviertas, te parecerán minutos…

“Si no quieres nada, nada conseguirás”.

 

5.- Determina la emoción inicial, durante y tras la entrevista.

Uno de los errores más comunes  en una entrevista de trabajo, es realizar una interpretación errónea de una pregunta. Suele ser en una pregunta que no esperábamos.

De repente,  nos preguntan algo que no habíamos preparado, nos sentimos cazad@s y puede que lo interpretemos como amenaza. Es ahí donde toma el control el lenguaje no verbal.  Se nos pone cara de ceniza, nos ponemos rígid@s, cruzamos los brazos y nos echamos hacia atrás, nuestro tono de voz tiembla, etc…

Es nuestro “ego” quien toma el control y como un chiquillo caprichoso nos deja en el peor lugar, posición que es difícil remontar.

Para ello recomiendo tres cosas:

– Estar presente y consciente en el momento, así dejaremos las elucubraciones para el fin de semana y no para el momento en el que nos estamos jugando las lentejas, a mayor consciencia, menos ego. Fija el foco en tu objetivo final, conseguir el puesto y dejar una buena impresión.

– Determinar previamente que emoción vamos a tener “pase lo que pase”, durante la entrevista. Si decides enfrentarte con alegría y humildad a esta entrevista, y te ocupas en estar centrad@ en esa emoción, no habrá sorpresas desagradables.

Es como cuando te levantas con el pie derecho y tienes un día genial aunque, haya atasco, llueva, te olvides la merienda…

– Practicar estrategias de autorregulación.

Realiza visualización, relajación, anclaje o cualquier otra técnica que te permita controlar tus emociones y por lo tanto tus respuestas en el momento clave.

En la era de la sobre información, hay miles de videos en You Tube acerca de estas técnicas, sencillos y realizables en pocos minutos.

 

6.- Confía en ti, aprende y celebra.

Hay una teoría psicológica que nos dice, que nos gustan más aquellas personas que son afines a nosotros, por eso nos gustan tanto las personas que nos transmiten “buen rollo”, a nadie le gusta identificarse con personas negativas, tristes y agresivas.

Con lo cual, en la entrevista confía en ti y en tu posibilidad de atraer con tu valía a otras personas. Evidentemente no solo con pensarlo se atrae a la gente y puede que ni aun así consigas el puesto, pero como te aseguro que no lo vas a conseguir, es atrapado o atrapada por la inseguridad, la indefensión, la pasividad. Nadie se identificará contigo si partes desde tan abajo, lo más que conseguirás es que se apiaden de ti.

Demuestra quien eres, lo vales.

“Todas las personas somos igual de valiosas”, pero unas hacen mejores entrevistas que otras.

 

Tanto si consigues como si no el puesto, podrás aprender de ti, del entrevistador o entrevistadora y de tus compañeros y compañeras.

 

 

Por mi parte, recomiendo también estos puntos a evitar en las entrevistas de trabajo, si lo que realmente quieres es conseguir el puesto y dejar una buena impresión

 

1.- La improvisación.

 En una entrevista de trabajo, yo recomiendo ser natural y auténtic@, como en el resto de ámbitos de nuestra vida.

Cuanto más auténtic@ seas, menores errores cometerás, más segur@ estarás, más comprensiv@ serás con el resto de personas y más brillarás. Cierto.

Pero una cosa es ser auténtic@ y otra cosa es enfrentarte a una entrevista de trabajo a lo loco.

O eres un crack y has pasado cientos de entrevistas con lo cual no te hará falta prepararla, o tienes la suerte del principiante y te pilla en un día 10, o en el resto de los casos…la puedes liar.

Como ya he dicho, las personas que hacen algo muy bien, es porque se lo preparan, le echan horas y constancia.

Demuestra tu interés y profesionalidad, la tarea del puesto al que optas, comienza mucho antes de que te contraten, comienza con el compromiso que la empresa te lanza de que “te prepares la entrevista”.

Si no eres capaz de comprometerte con esto, ¿se van a creer que te vas a comprometer con el trabajo posterior?

 

 

2.- La desconfianza.

 La desconfianza, ya sea en ti mism@, en el entrevistador o entrevistadora, en la empresa, en el resto de postulantes, está directamente “fabricada” y “exagerada” por tu ego y por la aplicación de tu mapa mental.

“El mapa no es el territorio”.

Si esta afirmación te resulta desconocida, puedes leer mi artículo sobre el ciclo de la Magia en la sección libros, aquí te dejo el enlace http://www.coachingponferrada.com/la-estructura-de-la-magia-i-de-richard-bandler-y-john-grinder/

“Lo que crees, es lo que creas”.

 

3.- Las prisas.

Si tienes cosas que hacer luego y no dejas de pensar en ellas.

O lo más importante, si tienes prisas por dejar una buena impresión, por conseguir el trabajo, tu mente y por lo tanto tu conducta, se centrará en conseguirlo cuanto antes, pudiendo llevar a la mala suerte de propiciar preguntas complicadas.

Súmale entre otras cosas, que cuanta más prisa tengas por llegar al final, menos centrad@ estarás en escuchar de manera verdadera a la otra persona, con lo cuál perderás información, la concreción en las respuestas disminuirá, tendrás menos dominio de la emoción, etc…

 

4.-Tirar la toalla.

 En una entrevista puede pasar que:

  • Notes sudores, primero pases calor y luego te hieles.
  • Te tiemble la voz.
  • Las ideas estén poco claras.
  • Pienses que tus opciones disminuyen con los segundos.

Etc…

 

Tranquilidad, céntrate en la emoción positiva, en el “yo lo valgo”, en el momento y todo eso pasará.

Las intensidad de las emociones desagradables disminuye con el tiempo, exactamente 90 segundos, tienes el reloj a tu favor, frena, respira y continúa.

Si sigues todos estos pasos, puede que no consigas el puesto pero tu sensación final será de satisfacción y dejaras una buena impresión.

 En un futuro puede que recurran a ti para cualquier otra cosa, la vida siempre te da otra oportunidad.

 

 

 Para finalizar:

Con inteligencia emocional se nace y a medida que crecemos se hace.

Cada persona nace con un cierto nivel de habilidades emocionales y sociales que van mejorando a lo largo de la vida a través de la experiencia, tanto de lo que hacemos como de lo que vemos.

A veces este aprendizaje es sencillo y agradable, otras veces este aprendizaje no es tan agradable, en cualquier caso, es aprendizaje si sabemos aprovecharlo bien.

El objetivo de la educación y práctica de ejercicios de inteligencia emocional es anticipar posibles escenarios sin tener que pasar por la experiencia real y evitar las posibles consecuencias desagradables.

Como ejemplo, en el entrenamiento en habilidades sociales, se pueden practicar dinámicas de lluvias de ideas o brainstorming, presentaciones de tu proyecto o elevator speech, mediación en conflictos, comunicación verbal y no verbal, estilos comunicativos.

“La base de cualquier éxito está en conocerse, alguien que se conoce se acepta, mejora y se adapta mucho mejor que alguien que se evita a sí mismo”.

 

Gracias.

Beatriz Figueroa Pérez.

Coachingponferrada

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2 comentarios en “Inteligencia Emocional en la Entrevista de trabajo.

  1. Hola Bea, hace tiempo hice un curso contigo y con Cristina, igual no te acuerdas. Sólo decirte que es un artículo extraordinario. Espero que este comentario retroalimente tus ganas de seguir compartiendo. Gracias

    • Muchas gracias Roberto, por supuesto que me acuerdo de ti. Ante todo muchas gracias de nuevo por animarte a comentar, gracias por seguir leyendo los artículos y gracias por tus gratas palabras, viniendo de ti no solo retroalimentan sino que enaltecen las horas de trabajo y otorgan confianza.

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