La convivencia escolar.

La convivencia escolar.

Querid@ amig@:

Trataré de explicarte en este artículo todo lo que yo se de la convivencia escolar, o al menos una parte; y eso sí, todo lo que creo que todas las personas deberíamos saber acerca de ella.

Cada vez que un caso de acoso salta a la TV, nos alarmamos e indignamos sin llegar a comprender cómo es posible que pasen estas cosas. En cambio la realidad es bien distinta, para que un caso de acoso salte a la TV, debe de acumular detrás muchas horas de sufrimiento y sobre todo por cada uno que lo hace, hay mil que se quedan en la oscuridad.

Tampoco es que hagamos mucho en nuestro día a día para prevenir este tipo de actuaciones, ni los profesores, ni los padres, ni los alumnos, ni el resto de implicados, lamentablemente.

El acoso escolar está más cerca de lo que pensamos y a veces nos cuesta asumir que son nuestros propios hijos los que están ejerciendo la violencia, casi sin saberlo.

Evidentemente los tiempos han cambiado mucho. La educación es diferente y mucho más lo son las necesidades de las personas a educar. Más que nunca, se hace necesario que los profesores tengan vocación, estén implicados, motivados y se afanen en poseer miles de recursos; los niños, cada vez son más inteligentes, pero están más solos a la hora de estudiar.

Ya no se puede educar basándose en aquella premisa de la letra con sangre entra o en la disciplina férrea, los niños no lo permiten; hay que captar su atención y liderarles en la emoción para que puedan aprender y desarrollarse plenamente.

En el tiempo que llevo trabajando con niños y adolescentes, me he dado cuenta o al menos he llegado a la conclusión personal, de que la mayoría de los problemas de convivencia surgen a raíz de un problema de autoestima y falta de amor.

Cuando alguien considera que es valioso y amado, generalmente, actúa en su mejor versión. Es cuando uno se siente carente de valor, malo o no amado, cuando comienza a actuar de manera desconsiderada, agresiva, irritada o mal sintonizada. Por todo lo anterior, he terminado pensando que tanto víctima como acosador, están sufriendo, cada uno a su manera.

 


Primera definición: La convivencia escolar. ¿Qué es?.

Ortega, define la convivencia escolar como el entramado de relaciones personales que se dan entre todos los miembros de la comunidad educativa; espacio en el que se configuran procesos de comunicación, sentimientos, valores, actitudes, roles, estatus y poder; teniendo además un valor positivo para la cooperación.

 

Hay que destacar que en esta definición tiene vital importancia:

 

  • Las relaciones entre las personas, no solo los alumnos.
  • La influencia para bien o para mal de esas relaciones personales.
  • La pertenencia al sistema educativo de todos los agentes; padres, profesores, alumnos, personal del centro.

 

Segunda definición: La violencia escolar. ¿Qué es?.

 

Según a la definición dada por el Centro para la Prevención de la Violencia Escolar, se considera violencia escolar cualquier comportamiento que viole la finalidad educativa de la escuela, o el clima de respeto, o que ponga en peligro los intentos de la escuela por verse libre de agresiones contra personas o propiedades, drogas, armas, disrupciones y desorden.

Como puedes comprobar, entrarían dentro de violencia escolar muchos más comportamientos que “pegar”.

 

Tercera definición: El conflicto.

 

Me voy a centrar en tres tipos de conflictos: La disrupción, la indisciplina y el abuso (o acoso escolar).

 

Dentro de este sistema de relaciones personales destacan a su vez tres elementos principales que mejoran o malogran la convivencia:

 

1.- Las relaciones personales y la comunicación.

 

Por ejemplo: El profesor me tiene manía, los alumnos no me escuchan, los padres no me respetan.

 

2.- Los intereses y necesidades de cada uno:

 

Por ejemplo: Necesitaba aprobar y el profesor me ha suspendido, me gusta el mismo chico que a esa otra chica, quiero el balón y ese niño no me lo da.

 

3.- Los valores y creencias de cada uno:

 

Por ejemplo: La escuela no vale para nada, si lloro soy un cobarde, si me chivo me echan del grupo, nadie me quiere.

 

Todos los conflictos tienen un origen claro en uno de estos puntos, en dos o en tres.

 

Cuarta definición: “El currículo oculto”.

Antes de comenzar definiendo los tres comportamientos “violentos”, tengo que nombrar uno de los principales problemas que existe en nuestro sistema educativo:

El Currículo oculto, que es todo aquello que se supone o damos por supuesto los adultos, que los niños y adolescentes deben hacer en un centro escolar; cole o instituto y que ellos, muchas veces desconocen y por tanto incumplen.

Son todas aquellas normas, procederes, comportamientos, que los chavales deberían realizar sin que nosotros se lo expliquemos, normas que están ahí, valores que se practican (aunque no coincidan con los que aparecen en el plan de convivencia).

En definitiva, todas aquellas cosas que les exigimos a los chavales en su día a día y que una de dos; o desconocen o no coinciden con lo que vamos predicando por ahí, pero que muchas veces pesan más en importancia que el currículo o normas oficiales.

Es una fuente importante de confusión, desconexión e incongruencia en muchas ocasiones.

 

Quinta definición: ¿Cuáles son entonces los comportamientos que muestra el conflicto?

 

La Indisciplina:

 

Por faltas de disciplina, se entienden todos aquellos comportamientos que incumplen las normas propuestas por el centro. Normas redactadas y escritas en el Plan de Convivencia y sobre todo en el Reglamento de Régimen Interno.

 

Estos dos documentos son obligatorios para todos los centros escolares y deben elaborarse con carácter anual, también debieran hacerse llegar a las familias, pero no me atrevo afirmar si es que no llegan o si llegan no se les hace suficiente caso, siempre hay conflictos entre padres y profesores por las medidas que se toman.

 

A veces las normas se incumplen porque se desconocen, otras tantas se incumplen porque sí.

 

La primera premisa para una intervención correcta, sería analizar las causas últimas del conflicto: ¿es por una mala relación/comunicación?, ¿ es por una diferencia en los valores?, ¿es por unos intereses enfrentados?.

 

Cada conflicto debería ser analizado y tratado de manera única.

 

Por ejemplo: Si un niño se comporta de manera agresiva porque se cree que es aislado por el resto, la solución no sería castigarlo indiscriminadamente, sino que una de las posibles soluciones sería llevar a cabo un taller de autoestima, un taller de habilidades sociales o  taller de asertividad.

 

Si aplicásemos únicamente un castigo, la causa principal, seguiría ahí.

 

Puede ser, que el niño se comporte de manera agresiva porque es muy fuerte y no sabe regular la ira. La causa en este caso es diferente, aunque el comportamiento sea el mismo, con lo cuál la solución también debería ser diferente; propuestas de relajación, empatía, canalización de la ira.

 

La disrupción:

Hay otro tipo de comportamiento, más sibilino, que no se deja ver tanto, pero que en el fondo es aún más turbador que las faltas de disciplina; es el comportamiento disruptivo.

 

Este tipo de comportamiento, es muy difícil de recoger en los planes elaborados por el centro, ya que tiene carácter camaleónico.

 

Por ejemplo: levantarse al baño cada dos por tres para interrumpir la clase, hacer ruidos para hacer reír a los compañeros, faltar a clase reiteradamente, dejar de realizar las tareas, no contestar y muchos más.

 

En general, se puede considerar comportamiento disruptivo, todo aquel que tomando diferentes formas, supone un retraso en el aprendizaje y avance de la clase y que puede tener como intención llamar la atención o reafirmar la posición en el grupo.

 

El abuso:

 

Una cosa son los conflictos puntuales y una muy diferente, es el abuso.

La línea entre conflicto puntual y abuso, lo marca la reiteración del comportamiento.

 

Insultar a un compañero un día, puede considerarse una chiquillada, pero insultar a un compañero cada día, durante un trimestre escolar, cada vez que se tiene oportunidad y encima acompañado o apoyado por el silencio del resto, eso, es abuso.

 

No solo entra aquí el ejercer violencia instrumental o pegar, sino que entran también la violencia psicológica, la exclusión o el ciberbullying (acoso en la red o medios sociales).

 

Es fácilmente reconocible porque la persona de la cual se abusa, la víctima, entra en un estado de indefensión del cuál no puede salir por sí sola. NO ES UNA CHIQUILLADA.

 

El abuso va contra la dignidad de la persona a la que se acosa, pero las consecuencias negativas también aparecen en la persona que acosa y a las que participan viéndolo, escuchándolo o animando.

 

Hay variables que pueden mostrarnos indicios de posibilidad de abuso, tanto en el papel de agresor como en el papel de víctima:

 

La exposición a la violencia en el ambiente del cole y sobre todo en el hogar, la trayectoria educativa de fracaso o exclusión y el historial en este tipo de actuaciones.

 

 

¿Cuál es la situación en España?

 

Pues la verdad que para mi sorpresa, grata sorpresa, en España, existen grandes profesionales con muchas publicaciones sobre convivencia escolar. Diría que la actividad de estos profesionales, está a años luz de lo que luego se aplica en el sistema.

 

  • María José Díaz Aguado.
  • Ramón Alzate.
  • Isabel Fernández.
  • Juan Carlos Torrego.
  • Rosario Ortega.

 

Y muchos más, a los cuales pido perdón por no mencionarlos aquí.

 

Además, existe un Observatorio para la Convivencia Escolar, de cuyas publicaciones y estudios podemos encontrar en la página del Ministerio de Educación, que es absolutamente genial y por último, las publicaciones en este sentido del Defensor del Pueblo, las cuales también podemos encontrar en la red.

 

Según el informe del Defensor del Pueblo, realizado con más de 600 centros educativos en el año 2006, se concluye que:

 

  • Los profesores creen que el principal problema para una buena convivencia escolar, es la Disrupción.
  • No hay diferencia entre centros públicos y privados, en cuanto al nivel de problemas.
  • La mayor incidencia de maltrato se da en los cursos del primer ciclo de la ESO, de los 12 a los 14 años.
  • Los problemas de convivencia, afortunadamente no van en aumento. (Los niños no son peores ahora).
  • Existen más conductas de violencia psicológica o verbal, que física.

 

Además, en otros estudios también aparecen las siguientes conclusiones:

 

  • Aparece una nueva tipología de acoso: las redes sociales.
  • La mayoría de los niños, creen que deben intervenir en las situaciones de acoso.
  • Los adolescentes ven riesgo para ser víctima, el comportarse de manera “diferente” al grupo.
  • Los chicos dicen no entender las clases y estar desmotivados.
  • No existen diferencias de género para el abuso y acoso.

 

Pasemos a las soluciones:

 

Históricamente se ha utilizado el castigo como elemento de mejora, de carácter sancionador y sin pensar en las causas del conflicto, se ha mostrado y muestra altamente ineficaz, prueba de ello es que cada día se reitera el comportamiento.

 

La solución puede estar en buscar e implementar modelos globales e integradores, que se basen en analizar minuciosamente las causas de los conflictos e implicar a diferentes agentes del sistema educativo en la búsqueda de soluciones (padres, profesores y niños).

 

Por ejemplo: la mediación y el aprendizaje cooperativo.

 

Estas dos medidas, ya existen, pero no todos los centros las utilizan.

 

El uso de este tipo de programas o soluciones globales, tienen un carácter preventivo, por lo que se muestran mucho más eficaces en la mejora de la calidad y el nivel de convivencia escolar en los centros educativos.

 

“Rara vez en un problema se puede establecer una única causa”, a la vez que “rara vez en un problema existe una única solución”.

 

La solución pasa por establecer medidas de actuación en varios frentes.

 

Destaco, la publicación de Juan Carlos Torrego, “Modelo integrado de la mejora de la convivencia”.

 

 

¿Por qué tradicionalmente de ha pensado que, para que alguien se comporte mejor, primero tenemos que hacerle sentir peor?

 

(Cita Uned, Curso Convivencia y Aprendizaje escolar).

 

La mediación:

 

La mediación es un sistema de comunicación y gestión de conflictos, en la que una o varias personas, median entre dos o más personas para solucionar un conflicto, que los agentes implicados, víctima y acosador, quieren solucionar de manera voluntaria.

 

El mediador o equipo mediador, actúa como facilitador de la comunicación, sin imponer soluciones y dejando que sean los implicados, los que lleguen a la mejor solución.

 

La mejor solución siempre es la solución ganar-ganar.

 

La solución ganar- ganar, es aquella en la que las dos partes de un conflicto, obtienen el mejor resultado que pueden obtener, teniendo en cuenta las necesidades de la otra parte, todos contentos.

 

Se centra en la solución, se tienen en cuenta las necesidades de todas las partes implicadas, se percibe a la otra parte como una parte colaboradora, se da en un ambiente de confianza y se llega a un acuerdo duradero.

 

En los procesos de mediación, es bueno que intervengan personas de diferentes ámbitos: profesores, alumnos, padres; aunque los chicos creen que la mejor mediación se produce cuando los agentes mediadores son alumnos.

 

Con la mediación se consigue que mejore desde el primer momento y aunque no se llegue a la solución más adecuada, la comunicación.

Se forma a los chicos y chicas en la resolución de problemas de manera autónoma, lo que mejora sus capacidades, comunicación y autoestima.

 

El aprendizaje cooperativo y la innovación educativa:

 

Hay varios cambios sociales que evidencian nuevas necesidades educativas.

 

  • Cambios en la cantidad de información disponible, la cual es ahora muchísimo mayor.
  • Resurgimiento de formas de intolerancia ya superadas, tales como el sexismo, racismo.
  • Contextos cada vez más heterogéneos e inestables.
  • Riesgo cada vez más grave de exclusión y rechazo.
  • Exposición creciente a la violencia en los medios.

 

Se hace necesaria pues la innovación educativa, la cual incluye acciones como las siguientes:

 

1.- Adaptarse a las necesidades de los alumnos, de todos, la manera de hacerlo es mejorando y formando al profesorado.

 

2.- Enseñar de forma clara y explícita los procesos que están implicados en el aprendizaje, la atención, la memorización, la comprensión.

 

3.- Centrarse en la empatía y en la comprensión de las dificultades y diferencias de otros alumnos, promoviendo el aprendizaje cooperativo.

 

El aprendizaje cooperativo, se caracteriza por promover la cooperación en las actividades de clase, promoviendo el juego y la competición donde los resultados dependan de los grupos establecidos (generalmente 3 0 6 alumnos por grupo) y no del trabajo individual.

 

Los grupos suelen ser estables para que de tiempo a los niños a integrar las diferencias entre los alumnos y la tolerancia a las mismas.

 

Este tipo de aprendizaje, no sustituye al aprendizaje o método educativo actual, sino que lo implementa.

 

En este aprendizaje cooperativo, el profesor actúa como facilitador y no como instructor directivo, dejando que sean los chicos los que adaptan su trabajo a las necesidades de las tareas.

 

  • Equipos cooperativos y juegos de torneo.
  • Equipos cooperativos y divisiones del rendimiento.
  • Equipos cooperativos e individualización asistida.
  • Aprendiendo juntos.
  • Investigación de grupo.

 

 

¿Para qué tanta preocupación si son cosas de niños?

 

La línea divisoria entre algo puntual y abuso o acoso, está en el carácter intimidatorio hacia otra persona que está en desventaja, que se repite de manera sistemática y deja a la víctima en una posición de desventaja de la cual no puede salir por si mism@, se hace de manera consciente.

 

Reírse, intimidar, poner motes vejatorios, acosar por mensajes en redes sociales, excluir del grupo…

 

En todo conflicto de este tipo hay varios implicados: la víctima, el acosador o acosadora y por último los que participan viéndolo o participando de manera activa.

 

La víctima:

 

La víctima puede ser activa ( si responde a los actos de violencia) o pasiva (si no responde).

 

No voy a entrar hoy aquí en las diferencias entre víctimas y acosadores, pero si voy a hacer una breve enumeración, de las consecuencias negativas en gran medida para los diferentes agentes implicados:

 

Las víctimas suelen sentirse con miedo y rechazo hacia sus compañeros y hacia la escuela o la clase; baja autoestima; rendimiento escolar decreciente; dificultades a la hora de relacionarse y tener amigos; sentimientos heridos; riesgo de desarrollar actitudes agresivas hacia otros en el futuro.

 

El acosador/a:

Los acosadores o acosadoras suelen desarrollar una capacidad empática deficiente, siendo incapaces de ponerse en el lugar del otro y sentir el dolor ajeno; aumento de estilos de comunicación violentos; posibilidad de desarrollar conductas delictivas en un futuro.

 

El observador/a: 

También hay consecuencias para los observadores aún sin haber participado de manera activa, derivadas de las observación de la violencia, que derivan en actitudes violentas o en sentimientos de culpa.

 

Para algo estaremos aquí los adultos, digo yo…

 

Pasos para mejorar la convivencia escolar y actuar ante los problemas:

 

Si eres profesor/a:

 

  • Hablar con el equipo directivo, equipo de orientación y compañeros.
  • Buscar alternativas en la red.
  • Acudir a un profesional en este sentido.
  • Formarse en resolución de conflictos.
  • Tratar de implementar medidas de innovación educativa.

 

Si eres padre o madre:

 

  • Acudir al tutor o tutora.
  • Acudir al equipo de orientación.
  • Acudir a un profesional en este sentido, tanto su tu menor es víctima como si es acosador/a.
  • Tomártelo en serio.
  • Implementar medidas de disciplina en casa.

 

Si eres un observador:

 

  • Denunciarlo ante un adulto.

 

La convivencia escolar es cosa de todos. No podemos pretender que los niños se comporten como no nos comportamos los adultos, si nosotros nos enfrentamos, ellos se enfrentan.

 

Si lo ves y lo permites, participas.

 

Una última reflexión personal y que reconozco, puede herir sensibilidades: Hace poco, presencié la resolución de una situación de acoso escolar en mi localidad. La situación de acoso terminó o terminará, con una de las peores resoluciones posibles. Primero denuncia en la Guardia Civil de la situación de acoso, ante la imposibilidad por parte de los padres de hacer cualquier otra cosa; encaramiento de los afectados; derivación del caso a inspección en León.

En esta ocasión, tuve el horror de escuchar a algunos padres decir que el suceso se trataba de “una chiquillada”, si los adultos somos incapaces de comprender esta situación y ponernos en el lugar de un niño o una niña que esta sufriendo acoso y abuso escolar en la etapa formativa más importante de su vida, la adolescencia; ¿que les vamos a pedir a nuestros menores?.

Ser menor y sufrir acoso, en ningún caso es una chiquillada, no me imagino nada peor que ser niño y sentirse solo o sola y acosado o acosada.

 

 

Gracias de nuevo.

Beatriz Figueroa Pérez. Coach personal y entrenadora en Inteligencia Emocional.

 

PD: Para cualquier duda, consulta objeción o mejora de este artículo, escribidme a hola@bebambu.com

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