Propósitos y felicidad en 2016.

Propósitos y felicidad en 2016.

Querid@s amig@s:

Ya estamos en el 2016, ya no hay excusas. Lo bueno es que ya estamos también a día 13 de Enero de 2016 y ya hemos tenido tiempo todos de que se nos pase la resaca de comida, bebida y alegría que seguramente hayamos tenido los días anteriores.

Por lo tanto es ahora, el momento justo y preciso para plantear los objetivos y propósitos para este año.

Todos y todas tenemos una idea bastante precisa acerca de lo que significa un propósito; es algo que nos proponemos, algo que queremos conseguir y obtener, algo que deseamos y querríamos tener o bien un hábito que estábamos hace días decididos a cambiar.

Y todos y todas sabemos más o menos que significa la felicidad, o por lo menos eso es lo que damos a entender.

Una de las respuestas más socorridas a la pregunta ¿Que quieres de la vida?, es: Ser feliz.

Por lo tanto; ¿Qué es la felicidad para ti?.

Yo lo tengo claro, para  mi la felicidad está en disfrutar cada día de lo que hago, pienso y digo. Compartirlo y celebrarlo.

Aristóteles, dijo, (más o menos), que la felicidad se obtiene al ir consiguiendo aquello que queremos, al ir cumpliendo las cosas que nos hemos propuesto.

Entonces, ¿tienen mucho que ver felicidad y propósitos?

Mi rotunda respuesta es sí, definitivamente sí.

Voy a poner un ejemplo:

Imaginemos que vamos por la calle, paramos un taxi y nos montamos con la intención de ir a algún sitio.

Taxista: ¿Donde desea que le lleve?

Yo: No lo tengo claro. No quiero ir a este lugar X, ni a este otro Y, lléveme donde usted considere, gracias.

Taxista: Perfecto.

Al llegar a mi destino, el destino que el taxista ha decidido con su mejor o peor intención, quién sabe. Compruebo que no me gusta nada y me indigno amargamente.

Yo: ¿Dónde me ha traído?

Taxista: A este lugar que he pensado le agradaría.

Yo: para nada, haga el favor de llevarme de vuelta!!!

¿De quién es la responsabilidad en esta situación?.

Para mí, que he cogido el taxi, creo que será mía…

Al igual que en el ejemplo, así sucede con la mente. Somos nosotros los encargados de comunicarle a nuestra mente (la que nos lleva a decidir de una u otra manera), donde queremos ir y llegar exactamente. La mente es un órgano más que podemos y debemos dirigir, sino no podremos protestar.

El quid de la cuestión, no es que estemos todo el rato diciéndole por donde debe ir, que calles tomar, donde girar (al igual que no lo hacemos en un trayecto de taxi), pero sí al menos comunicarle donde queremos ir (como al taxista).

Bien, después de aclarada la suma importancia de tener claro que quieres en esta vida y después de la resaca de las fiestas, vamos a ver que es lo que sucede cada año para que abandonemos los buenos propósitos a medida que avanza el año.

Vamos a cambiarlo!

¿Recuerdas dónde estabas la noche del 31 de Diciembre de 2015 entorno a las 23:50?

¿Recuerdas lo que sentías, lo que imaginabas y lo que te decías?

Seguro que era una sensación agradable y llena de ilusión, para dejar atrás o para emprender.

¿Que ha pasado en estos días?

Cada año tenemos dos opciones, la primera generalmente la más común e ineficiente.

1.- Pedirle a las uvas un buen año, mejor que el anterior.

2.- Tomárnoslo en serio y fijar unos propósitos con conciencia.

“Sigue haciendo lo mismo y seguirás consiguiendo los mismos resultados”.

1.- Pedirle a las uvas un buen año, mejor que el anterior.

Ten claro que desear no es suficiente. Desear en frente a la tv mientras tomas las uvas, implica empezar el año con buen rollo, pero no implica esfuerzo y por lo tanto no implica recuerdo y si no hay recuerdo, a los 15 días, como igual te esté pasando ahora, la motivación se te haya desinflado como un globo de feria. Tú decides, tienes 11 meses por delante.

2.- Tomárnoslo en serio y fijar unos propósitos con conciencia.

Ten claro que la consecución de tus metas está directamente proporcionada al tiempo que inviertas en elaborarlas, cuánto más te lo curres, mejores resultados obtendrás.

Por supuesto que cuando lleguen las uvas tendrás que desear propósitos y cambios igual que en el caso anterior, pero si que es conveniente que te tomes un día, unas horas, para recapacitar acerca de ti mismo y de lo que verdaderamente quieres en la vida y sobre todo para qué lo quieres.

¿Cómo hacerlo?

Hay un ejercicio que me propongo y que propongo a tod@s mis alumn@s y contactos al principio de unas sesiones de coaching o de una formación.

Elabora tu lista de deseos.

¿Cuál es la diferencia si se trata de deseos?

La diferencia está en su elaboración, escritura, planificación e implicación.

Cuando pensamos y posteriormente redactamos algo, lo escribimos, nuestro grado de implicación y recuerdo aumenta exponencialmente, ahí está la diferencia. Además esta lista, podrás guardarla y revisarla a lo largo del año, sorprendiéndote de los logros conseguidos. Te reto a llevarla a cabo.

Coge papel y bolígrafo, siéntate en un lugar donde puedas estar tranquil@. Elabora una lista con 20 deseos, metas, objetivos o propósitos para el año 2016. Sin límites, sin juicios, sin orden, simplemente escribe 20 cosas, comportamientos, relaciones que quieras tener, cambiar, mejorar o lo que te surja.

Han de ser 20 como mínimo. Al principio puede parecerte difícil pero poco a poco tu mente se abrirá dando lugar a la creatividad. Date un capricho!

Esta lista te invito a guardarla en un sobre y en un sitio seguro hasta que llegue final de año y puedas cotejar cuánto has conseguido, tu mente ya tiene su dirección, déjate llevar.

Si aún quieres mejorara el método, revisa tu lista y elige dos o tres deseos o propósitos por los cuales empezar; ya sean los más fáciles, difíciles, prioritarios… y contesta estas preguntas:

¿Qué es lo primero que voy a hacer?

¿Para qué quiero conseguir esto?

¿Con quién quiero contar en ello?

¿Qué día voy a empezar?

¿Qué día lo voy a tener completo?

¿Qué  es lo que me va a indicar que lo he conseguido?

¿Cómo lo voy a celebrar?

Haciendo esto, no solo conseguirás que aumente la claridad de tu mente a la hora de decidir por donde ha de ir sino que conseguirás afianzar esa motivación que todos tenemos la noche del 31 de Diciembre para que cuando vayan pasando los días continúes con tus propósitos casi, casi intactos.

“Ponle un objetivo a tu mente y ella se encargará de llevarte hacia el”.

Muchas gracias y muy feliz año 2016.

PD: Ahora por favor, siéntate y haz tu lista de deseos.

Beatriz Figueroa.

Coach Personal.

 

 

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